Resultó que los científicos encontraron ADN humano en un boceto de Leonardo da Vinci

Un equipo internacional de científicos logró extraer una muestra de ADN de uno de los dibujos de Leonardo da Vinci. Los resultados del trabajo se publicaron en el sitio web de preimpresión bioRxiv y ya han despertado el interés de la comunidad científica.
En el estudio participaron científicos de Estados Unidos, Austria, Italia y España. Entre los autores del trabajo se encuentra el biólogo Norberto González-Juarbe de la Universidad de Maryland. El Daily Mail informó brevemente sobre las conclusiones de los expertos. El análisis se llevó a cabo como parte del Proyecto de ADN Leonardo da Vinci.
El espécimen fue recuperado de un dibujo con tiza roja conocido como el Santo Niño. Los científicos se han centrado en estudiar el cromosoma Y, que se transmite a través de la línea masculina. Los datos obtenidos se compararon con el ADN extraído previamente de una carta del primo del artista.
Los resultados mostraron que el primo de Leonardo y la persona cuyo ADN aparece en la imagen pertenecen al mismo grupo genético. Sus representantes tienen un ancestro común que vivió en Toscana, la región donde nació y creció da Vinci.
Los investigadores señalan que las obras icónicas del maestro, incluida la Mona Lisa, han sido restauradas con demasiada frecuencia, lo que prácticamente elimina la posibilidad de encontrar en ellas huellas biológicas genuinas del artista. En este sentido, son los dibujos y bocetos de trabajo realizados sobre papel los que mayor interés presentan.
Los soportes de papel, según los científicos, pueden conservar durante siglos rastros de sudor, partículas de piel, bacterias y fragmentos de ADN. Esto es lo que hace que las obras gráficas de da Vinci sean un material prometedor para dicha investigación.
En esta etapa, los expertos tendrán que confirmar finalmente que la muestra descubierta realmente pertenece a Leonardo da Vinci. Si tiene éxito, esto podría abrir nuevas oportunidades para estudiar las peculiaridades de su percepción del mundo. Según los investigadores, el artista registró en sus obras detalles y movimientos que el ojo humano no suele captar, incluidas las complejas fases del movimiento de las alas de los insectos en vuelo.



